
Ibamos camino a Curanilahue al funeral del compa Rodrigo Cisternas
y la vane pa variar atrasada igual el viaje estuvo bakan, en ese tiempo aun dormiamos adelantea en el centro social y nos cagabamos de frio.... ahora dormimos mas calentitos...
Esta peña fue lograda gracias al trabajo y solidaridad de un grupo de compañeros, residentes de este sector (Pobl. Esmeralada, Thno.) cómo asi tambien a la presencia de quienes concurrieron ese día. Este es un ejemplo de que el apoyo mutuo es necesario, y es una forma efectiva de organizarse, y lograr cosas, para los otros.
La finalidad de esta peña era dinero para complementar una serie de murales a realizarse en el entorno, de diversos motivos sociales, con el objeto de impactar en el resto de la población de los problemas que nos aquejan, junto con ocupar los espacios que nos pertenecen, como es en este caso la calle, la que hoy vemos convulsionada con publicidad de mercado e infectada de campaña electoral cada cierto tiempo; es por esto que se ocupan los espacios como esta casa, actos que responden directamente a nuestras necesidades.
Se hace necesario nuestro propio financiamiento, y el de todos, para de esta forma sentirnos partes del trabajo y fruto de este, esto significa que lo que logremos saldrá de nuestra organización, completamente autónoma y de base proletaria. La realización de estas actividades están dirigida esencialmente para crear conciencia sobre las prácticas de autogestión, como esta misma peña, de cierta manera, e invitarlos a solicitar el espacio con completa libertad para realizar las actividades que quieran organizar, es justamente por eso que se liberan estos espacios.
Esperamos que Uds. Respeten este lugar hoy día, por lo que significa para nosotros, y para nuestros proyectos, que más bien no son nuestros sino de todos, y para todos.
Esta casa está disponible y abierta para todas las personas que quieran ayudar, trabajar, para todos aquellos que traigan un mundo nuevo en sus corazones, y deseen hacerlo realidad, aquí existe una instancia, un espacio…
VII
Comprender la espera
no es tan difícil,
sólo toma algo de tiempo.
Tiempo suficiente
en el que encajan momentos vacíos,
para luego repletarse de minutos,
que junto a más minutos crecen y se hacen horas
y luego días,
semanas, etc.
Comprender la espera
tal vez ayude a girar más rápido
la manilla de la caja mágica de los sueños,
esos de infancia,
lumínicos,
que sorpresivamente desbordan
quebrando paredes de silencio
con esa lágrima de alegría
que formó una estrella,
estrella que espera
el consentimiento de su Madre Luna
para deleitar la noche
en una fuga,
a ojos
de quien pide un deseo,
de quien desde antaño espera.
Comprender la espera
no es hoy necesario,
simplemente
hay que dejarse llevar como los pájaros
y volver a nacer quizás
en un huevo de gaviota.